La baja de los trabajadores autónomos es un tema crucial que afecta a miles de personas en
España. Cuando un trabajador autónomo se encuentra enfermo o incapacitado para trabajar, es
fundamental que pueda acceder a una baja laboral, como cualquier otro trabajador, para poder
recuperarse adecuadamente sin comprometer su salud ni su negocio.
“ Soy autónomo, no puedo cogerme baja “ Esta frase, dictada a menudo, más que entenderla en
sentido literal, nos lleva a la necesidad de este sector de seguir en activo, ante cualquier
circunstancia, ya que un día sin actividad es un día sin generar ingresos, y por ello es importante
poder gestionar este periodo de manera efectiva.

¿Qué es la baja de los trabajadores autónomos?
La baja de los trabajadores autónomos es un proceso mediante el cual un trabajador por cuenta
propia se ve obligado a dejar de trabajar temporalmente debido a una enfermedad, lesión o
incapacidad. Durante este periodo, el trabajador autónomo no puede realizar su actividad laboral
habitual y, por lo tanto, no puede generar ingresos.
El autónomo tiene derecho a solicitar una baja por enfermedad o incapacidad, siempre y cuando
cumplan con ciertos requisitos y procedimientos establecidos por la Seguridad Social, y tienen
derecho a recibir las mismas prestaciones que los trabajadores por cuenta ajena, según sus
bases reguladoras:
● En caso de enfermedad común o accidente no laboral se aplicará el 60 % desde el día 4 al
20 de la baja.
● En caso de enfermedad común o accidente no laboral se aplicará el 75 % a partir del día 21
de la baja.
● En caso de accidente de trabajo o enfermedad profesional se aplicará el 75 % desde el día
siguiente al de la baja.

Se deberá seguir cotizando en el régimen especial de autónomos durante el periodo de baja por
incapacidad temporal, aunque a partir del segundo mes de baja el será la Mutua colaboradora
elegida la que se hará cargo de la cuota de autónomos hasta el momento en que finalice la baja.

Esta baja de corta duración puede transformarse por circunstancias en larga duración, y la
conoceremos como incapacidad permanente.

Debemos tener presente que la baja de incapacidad permanente parcial por causas ajenas al
trabajo, es decir, enfermedad común o accidente no laboral, no tiene derecho a prestación
alguna, pero si la incapacidad permanente total, absoluta o gran invalidez, y será el equipo de
valoración de incapacidad (EVI) quien determine si una persona cumple con los criterios para ser
considerada como incapaz permanentemente, y el grado de afectación para desempeñar su actividad
laboral habitual.

Si necesitas ampliar esta información, no dudes en ponerte en contacto con tu asesor de
CeConsulting Torrevieja.